sábado, 21 de enero de 2012

Cuando napster triunfó


La red de redes ha sido protagonista de portada en Estados Unidos. El cierre de megaupload ha supuesto un ataque a la llamada piratería. Algunos sostienen que será un empuje para la televisión de pago. Todavía me acuerdo cuando se cerró NAPSTER, la primera web de descarga de música. Las discográficas ganaron en los Tribunales, pero Napster venció en la calle. Ya nada volvió a ser igual. Los CDs dejaron de comprarse, pero paradójicamente el consumo de música fue creciendo. Nunca se ha escuchado tanta música como ahora. El mercado evoluciona. Renovarse o morir. Quienes escogen subirse al carro y nadar con la corriente tienen menor riesgo de ser desplazados. Quienes prefieren cerrar los ojos y dar la espalda, asumen un riesgo que puede salir muy bien, o ser catastrófico.

Detrás de megaupload, han salido otras. Y siempre habrá alguien tan loco como para retar al sistema, tan genio como para crear algo nuevo y tan generoso como para compartirlo.
Igual que megaupload ha dañado a los cines, netflix hundió a blockbuster, la cámara digital ha hundido a Kodak.
No cesará la aparición de nuevas formas que sustituyan los medios tradicionales, caros para el consumidor. ¿Quién acepta pagar por algo que puede tener incluso con mejor calidad a un menor precio y a su plena disponibilidad?
Los gobiernos podrán imponer normas, prohibir comportamientos pero siempre irán un paso por detrás. Y los negocios siempre tendrán la opción de renovarse o morir, pero no esperar sentados, porque como dijo Picasso “Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando.”