domingo, 26 de junio de 2011

James Verone

Hoy en día dicen los expertos, que realmente no sé quiénes son, que la empatía es uno de los pilares de la inteligencia emocional, concepto creado por David Goleman para incluir otras cualidades como parámetros de medición de la inteligencia. Pues bien, por mucho que intente ponerme en el lugar de un estadounidense, nunca he conseguido entender algunas cosas. Una de ellas es, el rechazo frontal a tener un sistema sanitario público. Este interrogante volvió a asaltarme de nuevo la semana pasada, con motivo de James Verone.

James Verone, desempleado, sin hogar y obviamente sin recursos para pagarse un seguro médico que le costeara la operación urgente y sus múltiples problemas de salud, vió como último recurso asaltar un banco. Se dirigió, desarmado, a una oficina bancaria. Exigió que le entregaran un dólar y se sentó a esperar a la policía. Quería ir a la cárcel con el sólo propósito de poder solucionar sus problemas de salud, ya que los presos son los únicos que gozan de sanidad gratuita.

La cultura americana es especial. Por un lado tiene valores que explican por qué EEUU es la primera potencia, pero por otro, cosas que son difíciles de digerir. No consigo entender cómo un país dispuesto a gastarse lo imposible y más en defender su primacía a lo largo y ancho de todo el planeta, muestra un rechazo frontal a destinar un sólo dólar a financiar un sistema sanitario para sus propios nacionales. Una nación - con un presidente negro, una secretaria de estado que sigue casada con el presidente que negó su affaire con una becaria, con la Asociación Nacional del Rifle que tiene como único lema "cada ciudadano tiene derecho a portar un arma" como lobby más potente y un sistema bancario gobernado por quienes potenciaron la crisis, - no es capaz de establecer una sanidad subvencionada. Mi empatía sólo alcanza a comprender que las sociedades tienen contradicciones, ¿pero tantas? será que mi nivel de inteligencia emocional dista mucho de ser bueno.

jueves, 23 de junio de 2011

Bad news, George Clooney on the spot!!

That couldn´t be true! I was about to publish a post commenting... it won´t be a susprise if I tell what is the subject in advance, so you will have to wait. Going back to the issue, I have just heard that George Clooney is on the spotlight. This is terrible news! how could it be possible with such a handsome man? This is the worst thing that could be said for those of us that have always dreamed with the prince charming. If the rumours are true (which I am tremendously reluctant to believe) then he will be defined as the fairy prince of the twenty first century. For us, he will always be "the one".

Never underestimate the ring

A suitable ringtone for your mobile is something to pay attention to. People seem to underestimate the ring tone they choose; or hasn´t it occurred to you that there were times that we would have preferred to have disappeared rather than receive a call when we have trouble finding the phone. Whilst we are looking, everyone can hear and guess the location of the phone except us. This is especially significant for women carrying big handbags. They throw the phone into their bags, without bearing in mind not only that they might receive a call, but that they will be attending a conference or a meeting in which an interruption due to the phone might be not well received and, we haven´t even started on the type of tone.

Normally, if there is someone talking at the time the phone rings, instead of continuing to speak, they become silent, as if the absence of noise would make the owner find the phone quicker. In that instant, the type of tone draws the most attention. A bad ringtone could mark you for life!

miércoles, 22 de junio de 2011

No subestimes la melodía del móvil

La importancia de una melodía no demasiado efusiva. Sí, mejor un tono que aunque sonando en un momento no demasiado oportuno, no es una música a lo Alfred Hitchcock, o la canción del top 40 de hace 3 meses,... que además de desfasada, no va acorde con el ambiente. El proverbio "tierra trágame" quizá aquí tenga cabida. No lo sé. Esto adquiere su máxima importancia cuando la localización es un bolso grande. Sí, un bolso magnífico por fuera, pero que no tiene ni un solo bolsillo en su interior. Y la urgencia acontece. El móvil sonando, la gente esperando y la música no para. Suena y suena. Aparte de ser una llamada de lo más común porque es un familiar, o alguien de quien no ansías especialmente la llamada, el sonido del móvil es algo comprometido ya que cuando pusiste la música, ese tono era el último grito y... aún no lo has cambiado. Pero claro, todo en la vida cambia menos el sonido de tu móvil. Esa melodía de lo más cañera en su tiempo, ahora además de desfasada, carece de sentido en la mayor parte de la jornada diaria. Por eso, pon una melodía estándar, que aunque no deja margen a la originalidad, no te pondrá en serios apuros ni comprometerá la imagen de seriedad que pretendes dar. Y si no, silencia el móvil, pero entonces no tendríamos anécdotas para reír.

viernes, 17 de junio de 2011

Las palabras se las lleva el viento... o no

De pequeña me enseñaron, y todavía hoy insisten, en que es muy importante procesar con carácter previo (parece una obviedad) lo que uno va a decir, para evitar en la medida de lo posible, malentendidos. Confieso que sigo intentándolo pero yo, no me dedico a la política. Todo esto se trae a colación con motivo del discurso que un Consejero catalán ha pronunciado hoy sobre el concepto que ha bautizado como patriotismo alimentario, consistente en inclinarse a consumir productos catalanes antes que españoles. Por si algún empresario catalán de los allí presentes tenía dudas, lo ha aclarado con la siguiente frase "si entramos en un restaurante y consumimos vino de La Rioja, no estamos ayudando al empresariado catalán".
Lo que definitivamente ayudará a que Cataluña no abandone la posición de primacía en el disparadero de noticias nacional es esto. Veremos en estos días si las palabras se las lleva el viento... o no.

jueves, 16 de junio de 2011

Indignos e Indignados

Salir a la calle a protestar está más de moda que nunca. El inicio de esta nueva moda de mostrar una corriente de opinión gritando en los espacios públicos, como variante actual de las manifestaciones tenía al principio apoyo de una enorme cantidad de ciudadanos, que los veían como el estandarte de la lucha y la exigencia de un cambio de actuación del gobierno. Pues bien, ahora ni yo sé cuál es el leitmotiv de su lucha. Han perdido la legitimidad fáctica que los españoles les habíamos dado. Ahora han pasado al lado del "hay que hacer ruido, cuanto más, mejor".
Todos apoyamos un tirón de orejas a los mandos del ejecutivo, pero hay que mirar si la piscina está llena antes de tirarse. Es necesario intentar medir el impacto que se va a causar. En Sol, los comerciantes perdieron millones por la acampada. En Barcelona, tuvieron que desalojar a la fuerza, porque eso era insalubre. A Gallardón lo acosaron, no como político, sino en su esfera privada. A los parlamentarios catalanes les han dificultado la entrada en el Parlament. Felip Puig intentó entablar diálogo con ellos ayer, y ellos se negaron, porque interesa más lo llamativo antes que las palabras.
Si España necesitaba una limpieza de cutis por la crisis, un cambio de imagen por el e-coli, ahora necesita una renovación entera por el 15-M.

miércoles, 15 de junio de 2011

La Administración hoy cuestionada... ¿y ayer?

Parece que los funcionarios son foco de atención de todas las críticas, cuando en realidad ellos al final son meros trabajadores. La cuestión es por qué se tomó la decisión de ampliar plantillas cuando el trabajo era absorbible por los que estaban, o por qué se decidió duplicar los agentes públicos en entes nacionales, autonómicos y locales. Ese es el quid de la cuestión.
La descentralización ha llegado a límites que bordean la estupidez además de un gasto absolutamente desorbitante, como si España fuera un pozo sin fondo de riqueza. Ahora constantemente se habla de reducir el déficit y recortar el gasto de las Administraciones, pero no se reducen organismos ni empresas públicas.
Mientras no se tomen decisiones relevantes y se dejen al margen las críticas a ambos lados del hemiciclo, a los ciudadanos sólo les queda trabajar más duro para conseguir lo mismo. Vamos a ver qué nos depara el futuro más próximo. Yo, sólo espero que el paisaje se vaya pasando de un negro grisáceo a un azul claro.

lunes, 13 de junio de 2011

Los políticos y el inglés

Vaya tela marinera, acabo de ver un vídeo en youtube de Zapatero en inglés y no hay por donde cogerlo. Lo peor de todo es que siempre se ha excusado con su nivel de inglés porque decía que lo suyo era el francés; así que busqué un vídeo de ZP hablando en la lengua de Alejandro Dumas y no tiene desperdicio. Mi comprensión auditiva no alcanza a entender los vocablos, no he hecho la prueba, pero creo que un francés tambien tendría serias dificultades en su comprensión. Los individuos que conforman el gobierno son los máximos representantes del ejecutivo dentro y fuera de nuestro país. Los mensajes que mandan dentro de nuestras fronteras, en muchas ocasiones son para dejar lo que estés haciendo y centrarte en el trasfondo queriendo creer que no son un conjunto de palabras abstractas que sirvan para llenar espacio y cuota de pantalla. !y eso que los hacen en su idioma!
Otro asunto bien distinto es cuando tienen que hablar en inglés. Ahí la cosa se degrada a límites insospechados. Cuando un político que no sabe inglés no es capaz ni de leer los fonemas de las palabras que le pasan por el discurso, deja a España a la altura del betún. Debería ser requisito obligatorio para alcanzar la presidencia o el cargo de ministro dominar como mínimo el inglés. Esta gente si se pasa a la esfera privada sin inglés tiene los días contados. Hoy en día no hablar inglés es querer ir por el mundo con una cinta aislante en los ojos.
Los políticos cuando van fuera, no se trata de que se defiendan y queden bien (que ni eso consiguen) si no de que vendan bien la marca España.